
Luego de trabajar un año y medio mac, ya creo tener una respuesta: Es el placer de utilizar un producto de Apple.
Te instalo, te borro
En pocas palabras, es divertido ver cómo todo parece funcionar intuitivamente. Instalar aplicaciones? Basta con descargarlas de la Web, tirarlas al folder de aplicaciones, y listo. Eliminarlas? Solamente tenemos que arrastrar esa misma aplicación a la papelera, y puf! Adiós programa. Nada de “Inicio / Panel de Control / Agregar y Quitar Programas” y rezar para que elimine todo y no deje rastros y basura en el registro, o en el folder de la aplicación.
Lanzando programas
Utilizar exclusivamente el dock para lanzar y cerrar programas puede resultar algo un poco confuso si nos venimos de Windows, pues no hay algo como una barra de tareas, pero después de unas cuantas horas, estaremos tan acostumbrados, que lo más probable es que busquemos algo como rocketdock para poder emular la misma funcionalidad en el sistema de Microsoft.
Windows Explorer? meh
Lanzar programas con Spotlight (muy similar a launchers que ya hemos visto como Launchy ) es bastante fácil. Pero una vez que experimentamos con Qucksilver, que nos permite, básicamente, gestionar todo nuestro sistema (explorar archivos, eliminarlos, abrir canciones, renombrarlas, todo lo que se podría hacer en Windows Explorer, pero con un launcher. Ya lo veremos a fondo, más adelante).
Detalles, detalles.
Pero créanme, son los pequeños detalles los que hacen de toda la experiencia con el sistema operativo de Apple tan interesante. Y por fin, puedo comprender tanto amor y fanatismo de usuaios Mac. El hecho de tener un correcto ortográfico universal, por ejemplo, o que, debido a que el hardware incluido es el mismo para todas las máquinas (muy parecido a la técnica usada en una consola de videojuegos) les permita a los creadores realmente sacarle provecho al hardware utilizado, o el de tener un teclado solamente con las teclas necesarias, hace que toda la experiencia, en sí, sea genial
No todo es color de rosas…
Sin embargo, nada es perfecto. Existen algunas pequeñas molestias con el sistema operativo, como el no poder cambiar de tamaño de una ventana cuando ésta está demasiado grande (si la movemos de un monitor de mayor tamaño a nuestra pantalla de 13.3″ de la macbook, por ejemplo), el no poder maximizar la ventana (aunque no acostumbro hacer esto en Windows tampoco, lo cual no es un problema), y el no contar con tantas alternativas como en Windows, para el mismo tipo de aplicaciones.
Pero son graves problemas? Para nada. Donde OSX realmente brilla, es en la facilidad de uso. Tienen que olvidarse un poco de cómo se hacen las cosas en Windows, pensar cómo harían para hacerlo más intuitivamente, y básicamente, así es como se tiene que hacer en OSX (ver ejemplo de borrar / instalar programas).
Pero y si existen aplicaciones con las cuales no podemos vivir? Instala Windows en tu Mac!
Este punto fue muy influyente en mi decisión de compra. Existen aplicaciones con las cuales no puedo vivir (WIndows Live Writer, la herramienta que utilizo para bloggear, exclusiva de Windows), además de varios programas nuevos que salen exclusivamente para Windows.
La solución? Utilizar Parallels o VMWare Fusion. Con ambos, podemos instalar Windows en una máquina virtual, y podremos correr todos estos programas sin problema. Y gracias al modo Coherence, podemos correr aplicaciones de Windows, y mantener la interfaz de OSX. Más de esto, en la segunda parte. Todo esto, simultáneamente. Es decir, podemos tener ambos sistemas operativos corriendo al mismo tiempo, sin ningún problema.
Otra alternativa, es utilizar BootCamp, programa que viene de la misma Apple y que nos permite instalar Windows en nuestra Mac. Una reiniciada, y estaremos corriendo exclusivamente Windows, al 100% de velocidad.
De las dos opciones, yo preferí parallels porque, francamente, reinicio una vez por semana (y prefiero mantenerlo así). Con el poder de la MacBook, me basta para correr fácilmente Windows y OSX simultáneamente, ambos con varias aplicaciones al mismo tiempo.
Entonces, por qué cambiarse a una Mac?
Porque ahora, podemos tener lo mejor de los dos mundos. Podemos tener Windows, y podemos tener OSX, algo que solamente es posible en una Mac (ya que OSX, lamentablemente, no se vende independientemente para ser instalada en una PC).
Juntemos eso con hardware de gran calidad, y entonces, realmente, quedan pocas razones por las cuales no animarse por una.
A los únicos a los que no se lo recomendaría, sería a gamers. Juegos en una mac son escasos, y el hardware, debido a que realmente no tenemos posibilidad de cambiarlo (tarjeta de video, por ejemplo), es algo que no está realmente creado para ello. Pero si realizan trabajos de oficina, bloggean, navegan por internet, o diseñan, una Mac es una genial alternativa a una PC.
Conclusión
Éste ha sido solamente un vistazo rápido a algunas razones por las cuales terminé decidiendo por una Macbook en vez de las otras laptop. OSX es un muy buen sistema operativo, y toda la “plataforma” que Apple ha construido, simplemente funciona. Y bien.
Ventajas del Sistema Operativo
Dejemos de lado rápido los puntos “obvios” de Leopard:
No virus – Apple = no tan popular como Microsoft. Por lo tanto, menos personas tratando de hacer virus para Apple = sans virus. Y claro, tienen menos agujeros de seguridad.
No drivers – Aprovechándose del hecho de que todos los modelos similares tienen características, significa que cada driver necesario para que la macbook funcione, está incluído en el sistema operativo. Y drivers nuevos? Los verán como actualizaciones del sistema operativo.
Buen software adicional – Todas las Macs vienen con iLife incluído, una suite de aplicaciones que nos permiten realizar tareas multimedia. Y las aplicaciones? Son bastante buenas. GarageBand es un genial editor de audio, iPhoto es un placer de utilizar para manejar nuestras fotos, iDVD hace del crear un DVD con nuestros videos tarea fácil, y bueno el iMovie me falta probar, todavía. Aparte de iLife, tenemos las aplicaciones que se incluyen ya con Leopard, como Mail, o PhotoBooth (para la webcam), y más.
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